¡Hola a todos! En La Casa de Ángela, estamos emocionados de comenzar una nueva serie de posts dedicados a desentrañar los secretos, la historia y las tradiciones de nuestro querido Almodóvar del Río. Si eres de los que disfrutan de una estancia con encanto y quieres conocer a fondo el lugar que visitas, ¡has llegado al sitio indicado!
Y qué mejor manera de empezar que explorando los orígenes de este pueblo con una historia que se remonta a tiempos inmemoriales. Este post es el primero de muchos, y hoy nos sumergiremos en un fascinante viaje a través del tiempo, desde la Prehistoria hasta la Antigua Roma. Prepárense para descubrir que Almodóvar del Río es mucho más que un bonito pueblo coronado por un imponente castillo. ¡Es un libro abierto que nos cuenta la evolución de la presencia humana en la zona!
Huellas Ancestrales: El Amanecer de Almodóvar
La historia de Almodóvar del Río es la historia de una ocupación humana continua que se pierde en la noche de los tiempos. Los primeros vestigios nos llevan al Paleolítico Inferior, ¡hace nada menos que 1,5 millones de años! Nuestros antepasados dejaron su huella en forma de herramientas de piedra, como cantos trabajados y bifaces, encontrados en los cortijos del Temple y de los Mochos. ¡Imagínate caminar por esos mismos lugares y sentir esa conexión con el pasado!

Mucho después, en la Edad del Cobre (Calcolítico), alrededor del 3000-1600 a. C., el Cerro del Castillo ya atestiguaba la presencia de un asentamiento estable, como lo demuestra la cueva sepulcral documentada. ¡Desde entonces, este lugar ha sido hogar!
Sabora: El Origen Urbano en la Protohistoria
El verdadero nacimiento de Almodóvar como ciudad se sitúa en la época tartésica orientalizante (siglos VIII-VI a. C.). La estratégica ubicación del Cerro del Castillo, dominando el paisaje, era ideal para un asentamiento.

Aquí surge Sabora, el nombre más antiguo que conocemos de este núcleo indígena, gracias a recientes investigaciones sobre plomos monetiformes. ¡Sabora, el primer topónimo cordobés escrito en lengua turdetana! Era un oppidum, una ciudad amurallada en altura, que controlaba un territorio rico en recursos mineros y agrícolas. ¡Una ciudad con una historia que se siente en cada piedra!
Carbula: La Huella Romana
Con la llegada de Roma en el siglo III a. C., Sabora se transformó en Cárbula. Inicialmente, funcionó como un pagus, un distrito administrativo y económico, aprovechando los yacimientos de plomo argentífero de la zona. Cárbula fue una ceca importante, emitiendo monedas de bronce y plomo para pagar a los trabajadores de las minas.

Bajo el reinado de Vespasiano, en el siglo I d. C., Cárbula alcanzó el estatus de municipium autónomo, gracias al derecho latino.

Sin embargo, con el agotamiento de las minas, la ciudad se reinventó, orientando su economía hacia la producción y el comercio de aceite de oliva, convirtiéndose en uno de los centros de fabricación de ánforas (tipo Dressel 20) más importantes de la Bética para abastecer a Roma. ¡De las minas al aceite, una transformación impresionante!
Una Atalaya de Piedra que Alimentó un Imperio
En resumen, la historia de Almodóvar del Río es la de una atalaya de piedra que creció sobre una veta de plata, transformándose con los siglos en un gran olivar que alimentaba al mismísimo Imperio Romano. Su posición estratégica, uniendo los recursos de Sierra Morena con el comercio fluvial del Guadalquivir, la convirtió en un punto clave a lo largo de la historia.
La próxima vez que visites Almodóvar del Río, recuerda que estás pisando un lugar con una historia milenaria, un crisol de culturas que ha dejado una huella imborrable. ¡En La Casa de Ángela te invitamos a descubrirlo! Y no te pierdas el próximo post de esta serie, donde seguiremos explorando la rica historia de Almodóvar del Río. ¡Hasta pronto!

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